IA
Productividad
Herramientas
Personal

Cómo uso la IA en mi día a día (y lo que he aprendido)

Sin humo y sin teoría. Así es como integro herramientas de inteligencia artificial en mi trabajo real como speaker, consultor y creador de contenido.

3 min de lectura

Cuando digo que uso IA en mi día a día, no me refiero a "le pregunté algo a ChatGPT una vez". Me refiero a que tengo flujos de trabajo concretos donde la IA es parte del proceso, desde que me levanto hasta que cierro el portátil.

Este post es honesto. No es glamuroso. Y espero que sea útil.

Preparación de charlas

Preparar una keynote requiere investigación, estructura, narrativa y diseño. La IA me ayuda en la primera y la segunda fase.

Cómo lo hago:

  1. Defino el tema y la audiencia (eso lo hago yo, siempre)
  2. Le pido a Claude o ChatGPT que me genere 10 ángulos diferentes para abordar el tema
  3. Escojo 2-3 que resuenan con lo que quiero decir
  4. Pido que me ayude a armar una estructura narrativa de 45 minutos
  5. Yo relleno con contenido propio, ejemplos reales y mi punto de vista

El resultado: preparo charlas más ricas en menos tiempo, y con más variedad de perspectivas de las que tendría solo.

Gestión de emails y propuestas

Recibo propuestas para hablar en eventos, algunas con mucho detalle, otras con poco. Tenía el hábito de responder cada una desde cero.

Ahora tengo un prompt base que le da contexto a la IA sobre quién soy, qué ofrezco y cuál es mi criterio para aceptar eventos. Le pego el email recibido y me genera un borrador de respuesta. Yo lo leo, lo ajusto y lo envío.

Tiempo ahorrado: entre 15 y 30 minutos por email.

Creación de contenido

Para el blog (como este post), uso la IA de manera diferente a lo que muchos esperan: no me escribe los posts. Me ayuda a desbloqueame.

Cuando tengo una idea pero no sé por dónde empezar, le explico el tema y le pido que me genere 5 posibles estructuras. Elijo la que más encaja, y a partir de ahí escribo yo.

Es la diferencia entre una página en blanco y una conversación que ya empezó.

Lo que NO delego en la IA

Hay cosas que deliberadamente no externalizo:

  • Mi punto de vista: lo que pienso sobre un tema es mío
  • Las historias: nadie más vivió lo que yo viví en esas charlas
  • La relación con los clientes: eso es contacto humano, siempre
  • El criterio final: reviso y apruebo todo

Lo que he aprendido en el proceso

  1. Cuanto mejor es el prompt, mejor es el output. Es una habilidad que se entrena.
  2. La IA es un colaborador, no un sustituto. Cuando lo tratas como herramienta, funciona. Cuando esperas que piense por ti, decepciona.
  3. La velocidad de aprendizaje se ha disparado. Puedo investigar un tema nuevo con una profundidad razonable en horas, no en semanas.

Si quieres explorar cómo puedes integrar IA en tu trabajo o en tu equipo, escríbeme. Es exactamente el tipo de conversaciones que más disfruto.

¿Te ha resultado útil?

Si quieres hablar sobre este tema en tu empresa o evento, me encantaría escucharte.